Durante los últimos años, algunas empresas han ampliado sus servicios de

consultoría para brindar su ayuda a aquellas compañías que desean transformarse digitalmente, o para quienes no saben cuál es el camino que deben seguir.

La pregunta que introduce este apartado es la que muchas empresas se están haciendo en la actualidad, por lo que queremos compartir contigo las

consecuencias que viven las compañías cuando prescinden de este proceso. ¿Cuál es el precio que pagan por no adaptarse?

  1. Se estancan y obvian las mejoras en la experiencia del cliente.
  2. No cumplen con las perspectivas de los clientes hacia las empresas.
  3. Se encuentran dentro de su zona de confort y pierden capacidad de crecimiento.
  4. Pierden la oportunidad de acoger nuevas formas de organizarse.
  5. Pierden terreno frente a sus competidores.
  6. Aumenta el estado de incertidumbre frente a agentes externos.
  7. Dejan de lado las competencias digitales de la transformación digital, tal y como la orientación al cliente, la visión global de la estrategia digital, la reducción de los plazos para la toma de decisiones, etc.
  8. Pierden oportunidades de negocio.
  9. La fidelización de clientes es menos probable y más lenta.
  10. No se introducen mejoras en la productividad.
  11. La toma de decisiones resulta menos efectiva.
  12. No se fomenta el trabajo en equipo.
  13. Los precios son elevados y existen pocas posibilidades de reducirlos.
  14. Les cuesta atraer talento, que quieran incorporarse a la empresa.

La asunción de riesgos es un desafío que pone a muchos CEOs entre la espada y la pared.

Por eso, deben contar con el liderazgo, la responsabilidad y el compromiso

suficientes para abordar la disrupción digital con éxito. No existen los triunfos sin la posibilidad de sufrir contratiempos, pero debemos saber que no hay mayor riesgo que quedarse de brazos cruzados.

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